Es un modesto edificio del s. XVI con planta de cruz latina cuyo estilo predominante es el renacentista. Destaca su portada de alabastro (s. XVIII) y en su ático se encuentra una hornacina con la estatua policromada de San Indalecio (s. XII).
Interesante enclave medioambiental, en la divisoria natural de aguas entre las cuencas del Ebro y del Duero
VegetaciónDehesas de haya y extensas masas de roble rebollo
FaunaCorzo, jabalí, nutria, gato montés, zorro y esporádica presencia del lobo.
El municipio presenta un bien conservado conjunto de arquitectura popular en el que destacan los entramados de madera de los pisos superiores.